Descripción
El proceso de formación de cubos se hace con alfalfa pura, esta tiene un adhesivo natural en la superficie de sus tallos que facilita la unión de las partículas y contribuye a darle consistencia a la confección del cubo. El forraje debe secarse hasta un contenido de humedad de aproximadamente 10-12 %.
Una vez alcanzada la humedad adecuada, la máquina cubeteadora recoge el material, lo pica en trozos de 7 a 10 cm y lo pasa a la matriz de prensado donde se forman prismas de aproximadamente de 3 x 3 x 5-7 cm, que son depositados en una tolva y finalmente trasladados a la planta para su empaque o almacenamiento.
Además de los nutrientes propios de la alfalfa, los cubos pueden proveer fibra efectiva.